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18 de noviembre de 2010

Tercera edad y universidad

El envejecimiento bien llevado consiste en disfrutar haciendo lo que no se pudo, no se quiso o no se supo hacer antes de alcanzar la madurez.
Envejecer no es sinónimo de enfermedad, demencia senil o ausencia de deseo sexual. Tampoco lo es de carencia de capacidad productiva o creativa ni de un estado de eterno cansancio que obliga a llevar una vida sedentaria. José Saramago, premio Nobel de Literatura en 1998, comenzó a escribir en su retiro, pero no es el único ejemplo de artistas que han logrado su máximo esplendor creativo a edades avanzadas. Y es que el envejecimiento bien llevado consiste, sencillamente, en vivir más y disfrutar del tiempo libre haciendo lo que no se pudo, no se quiso o no se supo hacer antes de alcanzar la madurez. Sin embargo, la sociedad todavía no ofrece suficientes propuestas para llenar los momentos de ocio de ese periodo de la vida y da la espalda a la realidad, a pesar de que dentro de 30 años la mitad de la población de este país estará jubilada o en vísperas de hacerlo. A esto se le añade el aumento de la esperanza de vida, situada en los 76,9 años, con lo que tras el retiro laboral quedan todavía muchos años en los que disfrutar con actividades distintas a cuidar de los nietos o pasear. Y aunque menos de las necesarias, cada vez son más las alternativas, al margen de las vacaciones en temporada baja, destinadas a esta franja de edad. Estudios universitarios, portales interactivos en Internet o programas de voluntariado son algunas de las propuestas.

3 comentarios:

Jesus dijo...

"… Pienso que la forma en que la vida fluye está mal. Debería ser al revés: Uno debería morir primero para salir de eso de una vez. Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí. Entonces empiezas a trabajar, trabajar por cuarenta años hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación.
Luego fiestas, parrandas, alcohol. Diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estés listo para entrar a la secundaria…
Después pasas a la primaria y eres un niñ@ que se la pasa jugando sin responsabiliddes de ningún tipo…
Luego pasas a ser un bebé, y vas de nuevo al vientre materno, y ahí pasas los mejores y últimos 9 meses de tu vida flotando en un líquido tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo…" QINO.
¡¡¡ESO SÍ ES VIDA!!!

EFIALTES dijo...

Lo de saber envejecer está bien pero es que...... YO NO QUIEROOOOOOOO¡¡¡¡¡¡¡¡

Jesús López dijo...

Creo que el orden en las cosas es fundamental, como raza animal que somos y por tanto dependiente de los avatares de la vida y de la naturaleza, necesitamos que el proceso sea tal y como es actualmente, se nace, se crece y su muere, etapas claras que nos permiten conservar, en algunos casos, el poco equilibrio mental y emocional que tenemos.
Claro que no nos gustan la mayor parte de los inconvenientes que tiene el llegar a ancianos y pensar que sólo nos resta esperar la muerte. Nada más lejos de la realidad. Lo importante está en haber asumido a lo largo de la vida que ese es nuestro destino, sin obsesionarse con ese necesario final y digo necesario porque no tendría sentido vivir eternamente, pues el mero hecho de ser inmortal restaría interés y valor a las cosas cotidianas que son, por otra parte las que le dan la gracia a esto de estar vivo.
La honestidad con uno mismo, es decir, el tener claro como quieres que sea tu vida en cada momento, pelear por ello y conseguir llevarlo a cabo y el quemar todas y cada una de esas etapas por las que pasamos y que nos hacen ser las personas que seremos sin tener que arrepentirse de nada, nos ayudarán en ese camino hacia lo inevitable y no es la muerte sino que es la felicidad, que al final de la vida es lo que realmente importa y no los años que hayas vivido.
Entonces os preguntaréis cual es la manera de afrontar la vida, pues como dijo un sabio, "Día a día"...